II ENCUENTRO DE CASAS DE MEDIO CAMINO Y PROPUESTAS DESTINADAS A LA REINSERCIÓN SOCIAL DEL ENFERMO MENTAL
![]() El cierre del encuentro estuvo a cargo del Dr. Carlos Carranza Casares, quien en parte de su disertación manifestó:
"Cuando escuchaba y miraba las exposiciones, el video, sentía por una parte lo emotivo, lo reconfortante que uno percibe de esto. También lo insatisfactorio por lo poco replicado que es esto. Yo soy abogado y pensaba en la cantidad de legislación aplicable a la problemática de las personas con algún padecimiento psíquico, psicológico. Pienso que si uno se tomase el trabajo de estudiar, de ver este sistema normativo aplicable a esta problemática en nuestro país podía llegar fácilmente a la conclusión de que este país es ideal para estas personas. Y tal vez debería ser así, pero la realidad no es tan alentadora. Uno percibe que hay una gran brecha entre lo que las normas proclaman o prometen y lo que los hechos nos evidencian. Es una brecha de injusticia, una brecha que padecen las personas que tienen estos padecimientos y a las cuales no se les está dando lo que les corresponde, lo que es debido, lo justo. Porque debe haber alguien que lo está reteniendo, no?. Me parece que en esta brecha de injusticia es donde trabajan, funcionan e irradian sus logros las casas de medio camino y los emprendimientos sociales. Me pareció un acierto este logo de la casa con un faro para representar a las casas de medio camino. Porque representan por un lado lo que tienen de hogar y por otro lado un signo, una irradiación, una muestra de hacia donde dirigirse para ir concretando derechos e ir cerrando esta brecha de injusticia. Y cuando digo derechos, son muchos, pero hay dos que particularmente se atienden en las casas de medio camino y también con los emprendimientos sociales. Por un lado, el derecho a ser escuchado y a participar en todos los aspectos que atañan a la vida de uno, y por otro lado el derecho a la reinserción social. El derecho a ser escuchado y a participar en lo que corresponde a nuestra propia vida es un derecho que tiene un gran poder integrador de ese estigmatizador. Porque escuchar a una persona estigmatizada es una paradoja, una contradicción que va forzando naturalmente eliminación del estigma. No por un acto de condescendencia o de buena voluntad sino que es un derecho. Y lo mismo, el derecho de participar, es un correlato de la libertad de autonomía a la cual todos tenemos derecho y que debe ser respetada por todo el resto: por lo familiares, por los servicios sociales de salud, los judiciales. Yo tengo algo de experiencia de la casa de Caballito, un poquito pero suficiente pare decir que no tengo duda que ahí las mujeres son escuchadas, participan, interactúan, que son apoyadas y acompañadas por un equipo técnico que tiene mucha empatía formado por Cristina, Miriam y Juan y es un lugar donde uno ve la materialización de este derecho a ser escuchado. Uno ve cómo van recuperando mucho de lo perdido, no sólo lo material sino en hábitos y aptitudes, como se van relanzando a la vida. Y esto me hace ver que la Casa de Medio Camino realmente es un camino porque ahí uno palpa, disfruta y se contagia de esperanza. El otro de los derechos que se concreta en ésto es el de la reinserción social que es el norte de toda casa de medio camino. Uno ahí ve la lucha por combatir una de las peores secuelas de la enfermedad mental que es la secuela social. También se ve en estas casas, se disfruta de quizás una de las mayores satisfacciones que de alguna manera son el soporte, que es el hecho de que la mayoría de las mujeres que han pasado por esta casa, logran insertarse nuevamente en la sociedad. Me parece importante destacar este lugar donde se combate esta brecha de injusticia y donde se van concretando estos derechos. Esta celebración es un cumpleaños, y los cumpleaños y los aniversarios sirven para afirmar la existencia de algo o de alguien. Por eso uno puede decir casas de medio camino, emprendimientos sociales, qué bueno que existan!" | /tr>